El yoga me ha enseñado que la transformación es un camino, no una meta. 28 años explorando el Ashtanga Vinyasa, y sigo descubriendo capas. Clases, formaciones y mentorías donde comparto lo que funciona para mí: movimiento consciente, música que vibra y la conexión con el aquí y ahora. Mysore, mi inspiración constante.

Deja un comentario